La persistente cabezonería y la idea de que un final supone un principio, como despertarse una y otra vez de un sueño, es lo único que me mantiene ahora en pié. Toni y Miwi han tomado la respetable decisión de dejar Damp Cricket y la mía de diluir la banda ha sido automática. Pensandolo bien no es mal final una muerte inesperada y en plena juventud para un grupo que sin duda deja la sensación de dejarse mucha pólvora en la recamara, la cosa prometía.
Las condiciones adversas y la falta de entusiasmo parecen los motivos del declive. Damp Cricket desaparece con muchísimas ideas, canciones y proyectos de futuro pendientes, es, como lo ha sido en los últimos meses, mi responsabilidad lidiar con todo ese peso y tomar decisiones que uno no está acostumbrado a tomar solo. Desde mi punto de vista la gravedad de la situación ha diferenciado luchadores de espectadores y si algo tengo claro ahora mismo es que soy de los primeros.
Muchas ideas sobre esto sobrevuelan mi cabeza, y las opciones se abren en un abaníco que va desde vender los amplis hasta los planes más descabellados. Es curioso que las letras de las nuevas canciones que Damp no llegará a tocar dijeran cosas como "A goodbye supose a brand new chance" o "Every move drive us to the end", o todo es un macabro plan de mi inconsciente o estabamos cerrando una etapa para abrir una nueva, una etapa que no esperaba afrontar así, pero al fin y al cabo es un comienzo, y eso siempre da lugar a la esperanza.
Siberian Escape simboliza la huida de un lugar inhóspito hacia tu objetivo, y esa, es la huida más valiente que uno puede llevar a cabo.
Solo tengo palabras de agradecimiento para mis dos compañeros de grupo, gracias por casi 4 años de actividad ininterrumpida en la "Sala de l'Esperit del Temps", lo hecharé de menos.